COMPARTIR

Rio Dulce es el lugar ideal para el encuentro entre la vegetación típica de un ambiente tropical, animales exóticos y aguas mágicas que cambian constantemente. Ubicado en el departamento de Izabal es una de las áreas protegidas de Guatemala, siendo el hogar del manatí y de una red de manglares que acogen a varias aves acuáticas. En fin, el lugar perfecto para unas vacaciones turísticas en familia, amigos o ya sea en la compañía de uno mismo.

Para las vacaciones de medio año se decidió realizar un viaje en familia, el cual se disfrutó con niños pequeños hasta con abuelitos. Hospedándonos en un hotel que se encuentra en medio de Rio Dulce y a una corta distancia del fuerte militar y antigua prisión, Castillo de San Felipe. En donde el sonido del agua es el arrullo por las noches y el canto de los pájaros es el despertar de las mañanas.

Las personas locales, cálidas y risueñas, son el guía turístico perfecto. Con su lancha te llevan a conocer cada secreto escondido de Rio Dulce. Empezando por conocer los manglares que son el hogar de gaviotas y patos, seguido por mercados flotantes que ofrecen artesanías típica de la región, hasta llegar a Livingston, lugar de la cultura garifuna.

También puedes leer:  Flora del Municipio de Livingston, Departamento de Izabal

El regreso del viaje te llevaran a conocer un restaurante que se encuentra en aguas termales, donde es típico ver a las personas disfrutar dentro del agua mientras espera la comida caribeña del restaurante. Definitivamente el lugar ideal para llenarse de esa vibra mágica que ofrece la naturaleza y recargarse de energía positiva. Visita Rio Dulce y enamórate una vez más de Guatemala.

COMPARTIR
Artículo previoUn parque nacional en Chimaltenango